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A veces con disfrutar de los buenos momentos, con saber que
las personas que están a tu alrededor van a estar allí siempre,
te sobra para ser feliz. Pero no es tan fácil,
las personas no siempre van a estar ahí, los buenos momentos
no siempre serán buenos, y las caídas serán muchas y cada
vez más fuertes. Pero en eso consiste, en levantarte y seguir sonriendo.
En demostrar que tú eres la que aun comiéndose el mundo, tiene
ganas de más. Siempre habrá algo o alguien que te impida sonreír,
alguien que te haga llorar. Aun así todas esas lágrimas se
convertirán en sonrisas. Pero eso sí,
sólo si tú quieres.

-By, N.
Necesito la calidez de tus abrazos. El frío de tu mirada. Aunque pueda sonar raro, amo el frío de tu mirada. Puede ser algo horrible, pero a la vez impresionante. Muchas personas dicen que con tan solo una mirada basta para alejarte de él para siempre. Pero, sin embargo, a mi me pasó todo lo contrario. Esa mirada me hechizó. Puede que me gusten los retos. Típico de mi, fantasear con cuentos de hadas y amores imposibles. Dentro de ese frío, encuentro calor. Dentro de esa mirada, encuentro un sentimiento que sería difícil para mi de decir. Dentro de esa mirada te veo a ti. Tan impredecible, tan, tan increíble.

La vida en sí es injusta.

Existen veces en las que nos tragamos el orgullo y sufrimos en silencio. En las que cuando caemos, nos negamos a aceptar una mano amiga. Y sufrimos en silencio. Estoy mejor sola, solemos decir. Pero en realidad lo que queremos es que alguien esté ahí para soportarnos. Para poder dedicarnos una pequeña sonrisa. Pero después de tanto tiempo, de tanto dolor no es lo mismo. Sabemos de la existencia de personas que te dan la mano cuando caes y justo cuando han conseguido lo que quieren te dan la patada. Y eso es lo que nos hace desconfiar de los demás. Este mundo es muy injusto, las personas son injustas, la vida en sí es injusta. Pero hemos venido aquí para aprender a vivir, para poder superarnos cada día más y más. Hemos venido para aprovechar lo que tenemos, para conocer a las personas que marcarán tu día a día. Y sin embargo nos tomamos la vida como como un juguete. Aquél juguete que siempre quisiste estrenar en una ocasión especial, y que nunca pudiste usar. ¿Por qué? Porque el miedo a perderlo todo hace que perdamos los mejores momentos. Porque vivir consiste en eso. En apostar, caer y levantarse.

Todo podría haber sido más fácil a tu lado, pero repito, podría.

Hoy me apetece ser un poco dulce con todo el mundo. Sonreír. ¿O no es eso en lo que consiste? No hay nada que peor que sonreír a las personas que te odian. Por eso, por un día. Pienso reírme de mis defectos. Pienso reírme de aquellas personas que intentan hundirme, aunque en realidad me dan pena. Verdadera y pura pena. Va pasando el tiempo y cada vez las caídas son más grandes. Pero a estas alturas ya pocas cosas me hacen daño. He tropezado tantas veces como he dormido. Aun así me he levantado en todas y cada una de ellas. Aunque muchas de esas heridas acaban volviendo a aparecer. Sobre todo aquellas en las que hemos caído más de una vez. Si tengo que sincerarme, voy a decir que el principal motivo, o la piedra que he tenido en mi camino has sido tú. Suena raro que la persona a la que quería tanto me hiciera tanto daño. Sin embargo esa historia se repite una y otra vez. Las apariencias suelen engañar. Aunque realmente son las personas las que engañan.

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Hola bloggers. ¿Cómo os va?
Yo estoy presionada con tanto exámen y por eso no puedo dedicarle todo el tiempo que quiero a este blog. Aun así voy a intentar hacer el mayor número posible de entradas.
Espero que os guste esta. Algo que podreir observar es que he ido cambiando el giro del texto. Es algo que me gusta hacer, es como si fuera natural en mi.
Bueno, os dejo una canción que podría decir que ya es mi favorita. Seguro la conocereis. Un beso.