Seguidores

Supongo que supongo demasiado.

Supongo que nada dura para siempre. Supongo que no te amé demasiado. Supongo que no era suficiente para ti. Supongo que no estabas cómodo conmigo. Supongo que no estuve suficiente tiempo contigo. Supongo que era como las demás, del montón. Supongo que no te conocía lo suficiente. Supongo que no sabía comprenderte. Supongo que no soy lo que quieres. Supongo que no te presté la atención que necesitabas. Supongo que no te dije todos los te amo que tu esperabas. Supongo que no fui la que te hacía sonreír. Supongo que no te parecía lo suficientemente guapa. Supongo que no me comporté contigo lo mejor que pude. Supongo que no supe valorar lo que tenía. Supongo que supongo demasiadas cosas. Pero, sino, ¿por qué me dejaste sola?






Odiamos a quién nos quiere, amamos a quién nos odia.



Los sentimientos son incontrolabres e impredecibles, especialmente aquél que todos dicen haber sentido, pero pocos lo han hecho de verdad. El amor. Me enamoré de ti con tan solo mirarte, antes de conocerte ya sabía que tú serías alguien importante en mi vida. Yo no soy de aquellas personas que cree que el amor verdadero nace con el paso del tiempo, sino que el amor verdadero es aquél que tiene más intensidad, el que lo arrasa todo a su paso.






Pasado medio pisado.


Pasa el tiempo. Te sigo queriendo. Tu recuerdo sigue ahí, clavado en mi corazón como una palabra tallada en una piedra. Tu me enseñaste a amar, a sentir, a imaginar, a volar, a soñar. Me enseñaste el significado de la palabra amor, aprendí que no debía mirar al futuro sino al presente, al día a día. Me prometiste un para siempre.Pero, todas aquellas palabras quedaron destruidas, quemadas por el dolor, tachadas del mapa. Ya no queda nada de lo que tu me enseñaste, absolutamente nada.