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Paranoias, paranoias y más paranoias. Y esque me pongo a pensar en el futuro. En qué voy a ser. Me pongo a pensar que sólo voy a ser una vez jóven. Y que no lo estoy aprovechando lo suficiente. Me da miedo hacerme mayor, tener más responsabilidades. Aunque todos queramos hacernos mayores, en el fondo tenemos miedo. Tenemos miedo, de dejar nuestra casa, de que todo cambie. De crecer.

Siento que la nostalgia se apodera de mi.

Solo el miedo de poder perderte. El terror a despertarme una mañana y saber que no estás. Que nunca más podré tenerte entre mis brazos. Besarte y besarte hasta perder la noción del tiempo. Saber que voy a echar de menos tu forma de ser, esa alegría tuya. Que nunca jamás podré decirte que te amo. No compartiremos más momentos juntos, ya no pasaremos las tardes abrazados viendo el atardecer, la noche ya no será testigo de nuestro amor. El echo de no poder sentir tu calor, y tu perfume, bendito perfume, me mata, cosa de la que antes se encargaba tu sonrisa. Sin ti, ya no tengo un camino que seguir. Todo se ha vuelto oscuro sin tu luz, esa luz que me dan tus ojos, esos preciosos ojos que tanto amo, y que tanto echaré de menos.

El amor, es aquél que comienza con una sonrisa, y termina con una lágrima.

Una mirada, una sonrisa, un cosquilleo, un suspiro. Dudas, nervios.
Una palabra, un abrazo, una noche en vela. Dudas, nervios.
Un comienzo, un te quiero, una caricia, un beso. Dudas, nervios.
Una discusión, una lágrima, un esto se acaba. Dudas, nervios.
Una reconciliación, una sonrisa, un beso. Dudas nervios.
Discusiones, y más discusiones, un me estoy cansando. Dudas nervios.
Un esto se acaba aquí, y, finalmente, una lágrima.
Encontramos el amor cuando menos lo esperamos. Buscamos durante toda nuestra vida vivir una historia de película. Pero al final, solo nos tocamos con "príncipes" que en realidad eran sapos. Y es que la apariencia es la palabra que reune más mentiras en menos palabras. Al fin y al cabo, nada sale como queremos. Pero, en realidad el mejor amor del que podemos hablar es el real. Aunque este lleve consigo sufrimiento, dolor y sus derivados. Pero aún así, ese cosquilleo que sientes cuando algo nuevo empieza, le da mil y un millón de patadas a los amores de película.

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